Mas sobre 50 anos sobre lucha nos cambiaron la vida en vi­a de enormes resistencias.

Las imagenes culturales de hembras mayores de mi infancia hablaban de hembras tristes asi­ como vestidas sobre grisaceo, sobre senoras sobre la misa sobre seis, de senoras bien aventajadas, la maestra de escuela con su atuendo modisto desplazandolo hacia el pelo su peinado sobre mona y no ha transpirado de estas abuelas o tias solteronas, o hembras llenas sobre experiencias aunque relegadas al patio de detras repitiendo con sus nietos y no ha transpirado nietas lo que habian hecho toda la vida Eran las mujeres viejas de mi infancia.

Por supuesto existian excepciones como lo fue Esmeralda Arboleda y sus companeras de guerra algunos que, sintiendose incomodas en un universo sobre hombres que no las dejaban existir en el sentido moderno sobre la palabra, iniciaron la lucha tenaz de el sufragio femenino.

Fueron 20 anos de guerra en las cuales oyeron cualquier abundancia sobre imbecilidades por pieza de las patriarcas de este estado.

Actualmente las imagenes de chicas de 50, 60, 70 son multiples, variadas desplazandolo hacia el pelo frecuentemente sorprendentes. Se estan forjando nuevos imaginarios a partir de la multiplicidad de identidades femeninas. A veces nosotras mismas nos miramos y no lo creemos.

Y los que no lo creen son ante cualquier los hombres, nuestros companeros generacionales quienes en ocasiones, torpemente, llegan a imaginar que las mujeres envejecemos solas entretanto ellos se conservan eternamente jovenes…si supieran en ocasiones como, ante nuestras miradas tiernas asi­ como compasivas, adivinamos la inmensa fragilidad que dificilmente esconden. Continue reading